Paolo Gasparini: Campo de Imágenes · KBr Fundación MAPFRE

Actualizado: oct 29

30.SEP.2021 - 16.ENE.2022


El Centro de Fotografía KBr Fundación MAPFRE de Barcelona, presenta un completo recorrido, a través de más de 300 obras, por el trabajo del fotógrafo italiano Paolo Gasparini. Seis décadas de carrera fotográfica que ofrecen, en su conjunto, un itinerario por diversas urbes mutantes: Caracas, La Habana, São Paulo, Ciudad de México, pero también con resonancias en Múnich, París o Londres.


La mirada sobre el mundo, Los Ángeles, 1997 Plata en gelatina 40 × 60 cm Colecciones Fundación MAPFRE © Paolo Gasparini
La mirada sobre el mundo, Los Ángeles, 1997. Colecciones Fundación MAPFRE ©Paolo Gasparini

Paolo Gasparini es el fotógrafo que mejor ha retratado las tensiones y contradicciones culturales del continente sudamericano. Sus imágenes transmiten la dura realidad social que ha enfrentado una región cuya autenticidad cultural es incuestionable y en donde pasado y tradición local dialogan con una torpe modernidad impuesta. Gasparini crea una obra con un lenguaje visual propio que parece manifestar siempre una crítica a la sociedad de consumo, al tiempo que revela una cierta obsesión por el modo que tiene el marketing y la publicidad de seducirnos.


Cuarto menguante contaminado, madrugada del 13 de diciembre frente a la Basílica de la Virgen de Guadalupe, Ciudad de México, 1994. Colecciones Fundación MAPFRE ©Paolo Gasparini

Sus obras permiten comprender no solo las diferencias entre Europa y el continente latinoamericano, sino las diversidades que ofrece este último, desde México hasta el sur de los Andes. Como señala la comisaria de la muestra, María Wills: «Las fotografías de Gasparini reflexionan sobre los efectos de décadas de migraciones políticas en los siglos XX y XXI: de europeos a América, como causa de la Segunda Guerra Mundial, de cubanos a España y Estados Unidos, de ecuatorianos a España y, más recientemente, del éxodo masivo de venezolanos a Colombia. Generaciones y generaciones marcadas por exilios voluntarios y forzados no pueden sino hacernos pensar sobre la ambivalencia de la identidad».